Tal y como nos
ha llegado el pensamiento aristotélico, éste comienza con el estudio de lo que
se llama hoy día ”lógica”. Para Aristóteles la lógica no es un saber más, sino
el instrumento necesario para construir todos los demás saberes. Por eso, los
tratados que versan sobre lógica reciben el nombre de “órganon”, palabra griega
que significa instrumento. Este tipo de saber es un poco complicado. Ya lo
veremos más adelante.
2.
El “resto” de todos los saberes.
Hay saberes
que de suyo sólo se proponen el conocimiento o la mera contemplación del ser o
la realidad (o la esencia de las cosas). O sea, hay saberes compuestos por
conocimientos que tratan sólo de saber cómo es la realidad. Otros saberes
tienen que ver con la acción humana y no con la mera contemplación de la
realidad. Según esta distinción, el saber humano se divide entonces en dos
grandes grupos: saberes teóricos o contemplativos, por un lado, y saberes
prácticos o que tienen que ver con la acción humana, por otro.
A) Los
saberes teóricos: Aristóteles y los peripatéticos dividían los saberes
contemplativos en tres grandes grupos, a los que llamaban respectivamente
física, matemática y metafísica (este último saber se denomina en algunos
lugares de la obra de Aristóteles "filosofía primera").
Ø
La
física: este saber teórico tiene como fin exclusivo conocer la “physis”, o
sea, la naturaleza. Según Aristóteles pertenecen a la naturaleza todos aquellos
seres que tienen en ellos mismos el principio radical de su cambio o
movimiento. De aquí que los estudios físicos de Aristóteles abarquen campos que
hoy ya, después de muchos siglos de haber conservado su misma terminología, no
llamamos así. La física aristotélica abarca además de nuestra física actual, la
cosmología o astronomía, la meteorología, la biología, la psicología… En suma,
el objeto de la física son los seres subsistentes, es decir, que existen por sí
mismos y están sometidos a cambio.
Ø
La matemática: este saber estudia
los seres no subsistentes e inmóviles. Según Aristóteles, los objetos de la
matemática, números y figuras geométricas, no existen por sí solos. Se dan, de
alguna manera, por un lado, en la mente de los que piensan y, por otro lado,
como “encarnados”, por así decir, en los seres naturales. Sobre matemáticas
Aristóteles no escribió nada.
Ø
La filosofía primera o metafísica (o
teología): este saber, el más general de todos, trata sobre la
sustancia, es decir sobre la estructura de todo ser en general (y en concreto).
Este saber se encuentra organizado en los catorce libros que un tal Andrónico
de Rodas (siglo I a.C.) reunió de una manera bastante aleatoria y colocó en la
biblioteca justo "después de los libros de física" (meta ta phisicá).
B) Los
saberes “prácticos”: como ya hemos visto, estos saberes tienen como
objeto o “tienen que ver” fundamentalmente con los actos humanos.
·
Los saberes poéticos: estos saberes
son los que tienen que ver con la “póiesis” o la técnica de fabricación de
objetos. Son saberes muy comunes, como pueden ser, por ejemplo, el saber o el arte
(técnica/techné) del zapatero o del constructor de barcos o del hacedor de
vasijas. Pero, no sólo tiene que ver este tipo de saber con las técnicas para
la fabricación de artefactos materiales, sino también con técnicas más
“teóricas” (por eso es un saber), técnicas del estilo de la retórica (que
enseña a construir discursos persuasivos sobre cualquier asunto) o la técnica
de escribir música u otras técnicas por
el estilo. Por esto no podemos traducir fácilmente al español la palabra griega
"póiesis". Lo hacemos como “saber hacer”. Cuando una persona posee
este tipo de saber, sus actos producen cosas que antes no existían y que
perduran cuando su producción termina: unos zapatos, un barco, la persuasión o
una partitura musical. Existen numerosos ejemplos de estos saberes productivos:
Ø
El arte del zapatero. (¿Zapatería?).
Ø
El arte de alfarero.
Ø
Fontanería.
Ø
Arquitectura.
Ø
Arte culinaria (Cocina).
Ø
Medicina.
Ø
Veterinaria.
Ø
Retórica.
Ø
Música.
Ø
Etcétera…
·
Los saberes prácticos: este tipo de
saberes no produce nada, ningún objeto (fuera de “algo” en el sujeto o persona que realiza la acción) sino
sólo, por decirlo de alguna manera, dentro del propio sujeto: es decir, lo que
produce este tipo de saber es que mejora o lo empeora a quién lo tiene y lo
realiza. Según Aristóteles los saberes prácticos o morales son fundamentalmente
tres: la ética, la economía y la política.
Ø
El saber ético (ética): la ética es
el saber acerca de la conducta individual buena o mala, o sea, el saber que
conoce qué acciones son correctas y cuáles son incorrectas, qué acciones son
lícitas o permitidas y cuáles son ilícitas o prohibidas. (Aristóteles pensaba,
por ejemplo, que toda la vida de
Sócrates había sido ética).
Ø
La economía: este tipo de saber es
el que se preocupa de la conducta no del individuo, sino de su casa o familia,
a la que en aquella época pertenecían también los siervos o esclavos. (La
palabra griega “Oikós” significa casa, con lo que economía etimológicamente
significará "las normas que rigen la casa").
Ø
La política: este saber es el de la
saber o ciencia práctica que se interesa por la acción no ya del individuo o de
la unidad familiar, sino del Estado, y, por tanto, es un saber que estudia el
buen y el mal gobierno, la buena y mala forma de la constitución y las leyes de
la comunidad estatal.
Tipos
de saber
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Lógica
(Órganon)
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Resto
de saberes
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Saber
teórico
(Theoréin)
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Saberes
prácticos
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Saber
poiético
(Póiesis)
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Saber
moral
(Praxis)
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Física
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Alfarería
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Ética
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Matemáticas
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Arquitectura
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Economía
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Metafísica
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Medicina (etcétera)
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Política
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